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Qué es un rascador de juntas y para qué sirve

11 noviembre, 2021

¿Necesitas renovar las juntas de los azulejos? Tenemos la solución ideal que te ayudará con esta tarea. Sí, un rascador de juntas, con esta increíble herramienta realizarás este trabajo más fácil y rápido.

Renovar las baldosas del suelo o las paredes no siempre se trata de quitarlas e instalar unas nuevas. En muchas ocasiones, con solo eliminar la lechada vieja y sellar con una nueva notamos como todo ha cambiado.

Pero, si no conoces esta herramienta y no sabes cómo usarla correctamente, no te preocupes. Aquí te lo vamos a explicar.

¿Qué es un rascador de juntas?

Los rascadores de juntas no son cúteres, cuchillos, destornilladores o punzones. Estos utensilios son muy útiles, pero para otros usos.

Al usarlos para este fin, te arriesgas a dañar los azulejos, pasas más trabajo, tardas mayor tiempo, dañas el utensilio y lo peor pones en peligro zonas de tu cuerpo.

En cambio, un rascador para juntas es una herramienta diseñada específicamente para rascar o eliminar esa línea que hay entre una baldosa y otra. Sus cuchillas están fabricadas en carburo; este es un material de gran fortaleza y duradero porque es resistente a la abrasión.

Gracias a su cómodo mango ergonómico, no te cansarás tanto y terminarás más rápido. Además, en el caso de que se dañe o desgaste una cuchilla este rascador para juntas viene con dos de repuesto.

Igualmente, si necesitas eliminar una gran cantidad de lechada seca y vieja consigues fácilmente los recambios. Así, esta herramienta te facilitará el tedioso trabajo de quitar las juntas. Podrás hacerlo fácil y rápidamente de forma segura.


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¿Para qué sirven los rascadores de juntas?

Seguro te has fijado en la separación que hay entre un azulejo y otro de la pared o el suelo. Bien, el material que se utiliza para rellenar este espacio comúnmente se llama lechada.

Una de sus características principales es que antiguamente las juntas de base cemento que se usaban eran porosas, por lo tanto, allí se acumula humedad, suciedad, grasa y microbios. Esas son esas molestas manchitas negras o amarillas que tanto restriegas y no desaparecen.

Además, como nada es eterno, esta lechada se agrieta o se desprende debido al paso del tiempo y del uso de sustancias químicas para limpiarlas. Sí, esas mismas que usas para restregar y restregar las manchitas de los surcos.

rascador de juntas

En estos casos, lo aconsejable es quitar la lechada vieja y reemplazarla por una junta con alto contenido de resinas y baja porosidad como por ejemplo Dekogrout de Benfer. Para realizar este trabajo debes utilizar un rascador de juntas, el cual sirve para eliminarla totalmente o solo para raspar una capa.

¿Necesitas reemplazar unas pocas baldosas porque están agrietadas o dañadas? El rascador te permite eliminar totalmente la junta sin romper las que están alrededor.

También, cuando quieras renovar el diseño del cuarto de baño, de la cocina o los suelos puedes dejar las mismas baldosas y cambiar el color de la lechada. Para ello debes quitar todo el material existente entre cada azulejo con un rascador de juntas.

Así, el color de las juntas puede ayudar a cambiar el estilo del lugar. Por ejemplo, si quieres algo chic el color de la junta debe ser igual al de la baldosa o puedes combinar el color de la pintura con el de la junta.

Consejos para utilizarlos correctamente

El incorrecto uso de los rascadores de juntas trae diversas consecuencias, como, por ejemplo:

  • Dañar la herramienta.
  • Realizar más esfuerzo que el necesario.
  • Pérdida de tiempo.
  • Gasto de dinero.
  • Rotura de baldosas.

Por ello, es necesario conocer cuál es su uso y manejo correcto. Enseguida te ofrecemos algunos consejos útiles para este fin:

1.    Utiliza siempre equipo protector como guantes, mascarilla, gafas y rodilleras.

2.    Para no dañar las baldosas cubre sus bordes con cinta de pintor, esto para el caso de que en algún momento la herramienta roce con ellas por un descuido.

3.    Prepara el rascador de juntas colocando la cuchilla en la zona indicada ajustando bien los tornillos. Recuerda que la punta siempre debe ir hacia afuera.

4.    Para comenzar a quitar la lechada vieja realiza un corte central a lo largo de la junta con el rascador.

5.    Ahora, coloca la punta del rascador en el inicio de la línea que realizaste en el paso anterior y continúa moviéndolo a lo largo del surco ejerciendo presión.

6.    Luego, vuelve al inicio de la línea y colócalo de manera que todo el borde cortante de la hoja haga contacto con la lechada y realiza el mismo movimiento anterior.

7.    Siempre que llegues al final de la junta vuelve donde comenzaste y repite el procedimiento las veces necesarias hasta eliminar la lechada.

8.    Nunca lo utilices como si fuera un cepillo o haciendo el movimiento de restregar. Ya que dañaras la hoja del rascador.

9.    Realiza el proceso anterior en todas las juntas que quieres eliminar o raspar siempre teniendo cuidado de no cortarte o dañar los azulejos.

10. Cuando veas que vas terminando, haz una pausa y barre todos los residuos de lechada suelta con una escobilla y observa si queda alguno incrustado.

11. Si es así con el rascador realiza el mismo movimiento en la zona donde todavía queda lechada seca.

Ahora ya sabes qué es un rascador de juntas y cómo usarlo solo falta que comiences a remover toda esa lechada vieja y le des un aire nuevo a tus azulejos.

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